Se levantó la tapa de plomo y apareció una mujer sentada dentro del cajón.
El ángel dijo: «Esa es la maldad.» Y empujándola hacia el fondo, tapó el cajón con la cubierta de plomo.
Vi inmediatamente que aparecÃan dos mujeres. El viento levantaba sus alas, pues llevaban alas parecidas a las de la cigüeña. Se llevaron volando el cajón.